La actriz Angelina Jolie - flamante madre de los mellizos Vivienne Marcheline y Knox - abandonó finalmente la clínica de alta complejidad en la que estaba internada hace ya varias semanas.

Desde luego, la salida de Angelina Jolie con sus hijos de la clínica se produjo en el más profundo de los secretos para evitar que los periodistas y paparazzis que hacían guardia en las inmediaciones del hospital francés Santa María de la Fundación Lenval - e incluso en los techos de las viviendas cercanas - pudieran fotografiar a Angelina y sus pequeños.

Aunque se rumoreaba que Angelina abandonaría el hospital en helicóptero - tal como llegó - finalmente lo hizo en un coche con vidrios polarizados. Las intenciones de que nadie pudiera tomar fotografías de Vivienne y Knox tiene que ver con que Angelina y Brad habrían vendido la exclusiva de las fotografías de los pequeños en varios millones de dólares.

Mientras Angelina abandonaba el hospital con Vivienne y Knox, Brad Pitt y los otros hijos de la pareja - Maddox, Pax, Zahara y Shiloh - los esperaban en Château Miraval, una mansión con 35 habitaciones, un viñedo y un estudio de grabación que la numerosa familia alquiló en Francia.

Vía MinutoUno